Fármacos antiepilépticos
Vivir una existencia ‘normal’ es posible en el 80% de los casos gracias a los fármacos. La gran mayoría de los epilépticos se controlan y no sufren crisis. El otro 20% restante padecen lo que se denomina epilepsia fármacorresistente.
El tipo de fármaco que se debe administrar depende de cada caso y de cada paciente. Suele comenzar con la toma en monoterapia de un fármaco para conseguir el control de las crisis o la disminución de las mismas.
Como todos los medicamentos, los utilizados para controlar las crisis epilépticas también tienen efectos secundarios, como somnolencia, desequilibrio o mareo, visión doble... de ahí que los enfermos no podamos en muchos casos conducir y tengamos otras limitaciones. |