Fármacos antiepilépticos

     Vivir una existencia ‘normal’ es posible en el 80% de los casos gracias a los fármacos. La gran mayoría de los epilépticos se controlan y no sufren crisis. El otro 20% restante padecen lo que se denomina epilepsia fármacorresistente.
     El tipo de fármaco que se debe administrar depende de cada caso y de cada paciente. Suele comenzar con la toma en monoterapia de un fármaco para conseguir el control de las crisis o la disminución de las mismas.
     Como todos los medicamentos, los utilizados para controlar las crisis epilépticas también tienen efectos secundarios, como somnolencia, desequilibrio o mareo, visión doble... de ahí que los enfermos no podamos en muchos casos conducir y tengamos otras limitaciones.
     

 
Cirugía

     En el caso de que la medicación no ayude a evitar la crisis, la solución puede encontrarse en la cirugía de los pacientes con epilepsia temporal fármacorresistente. Entre un 50% y un 70% los pacientes intervenidos quedan libres de crisis tras la cirugía.
     Se trata de extirpar la zona del cerebro que producen las crisis. Las personas para la operación son aquellas en las que las crisis no se han regulado con medicación. Las crisis después de la operación, si no se eliminan totalmente, se reducen considerablemente con tratamiento.
     

     

Dieta Cetogética

     Suele ser para niños. Es una dieta rica en grasas que puede llegar a reducir las crisis.

 

 
Estimulador vagal
 
     Es una nueva técnica mediante la cual se implanta un aparato pequeño para estimular el nervio vago y así que disminuyan las crisis. No es curativo, pero es el último recurso para los enfermos que son farmacorresistentes y no pueden acudir a los otros tratamientos.
 

     
Precauciones    
  • Tomar siempre la medicación
  • No tomar alcohol ni drogas ilegales
  • Dormir las horas necesarias (7 y 8 horas)
  • No practicar deportes de riesgo
  • Prohibido conducir si te ha dado más de una crisis
    en el último año
  • Planifica siempre el embarazo con tu neurólogo