Las crisis se dividen en dos grandes grupos: las crisis parciales o focales y las crisis generalizadas. Las primeras pueden ser crisis parciales simples en las que no hay alteración de conciencia y sus signos son motores, sensoriales y psíquicos; crisis parciales complejas en las que se produce una alteración de la conciencia; y crisis parciales que progresan a secundariamente generalizadas.
     El segundo gran grupo es aquel donde se incluyen las crisis tónico-clónicas (con convulsiones), crisis de ausencia (sobre todo, se dan en la infancia) y crisis tónicas y atónicas.



   
     
Crisis focales o parciales

CRISIS PARCIALES SIMPLES (CPS) No hay alteración de la conciencia. Suelen durar menos de un minuto. Se distinguen: Las crisis parciales simples son con signos motores o sensoriales. Algunos de estos signos son: Sensación de hormigueo ascendente desde el estómago hacia la boca, visión borrosa o doble, percepción de olores raros, alucinaciones, alteración del habla, confusión a la hora de saber si has vivido o no una experiencia.
CRISIS PARCIALES COMPLEJAS (CPC) Hay alteración de la conciencia. Se suelen caracterizar por la mirada ausente y por movimientos de las manos, chupeteo, etc... y amnesia ya que después de la crisis y durante la crisis no se recuerda nada. Puede comenzar con una crisis parcial simple y derivar a una crisis parcial compleja.
CRISIS PARCIALES SECUNDARIAMENTE GENERALIZADAS La descarga inicial en un grupo neuronal concreto, se generaliza al resto de las estructuras cerebrales, ocasionando una crisis tónico-clónica


 



Crisis generalizadas tónico-clónicas

CRISIS TÓNICAS. Caracterizadas por la pérdida brusca de la conciencia seguida de una rigidez corporal, más intensa en las extremidades superiores. Suelen ser breves ( menos de 30 segundos). Este tipo de crisis son típicas del Síndrome Lennox-Gastaut.
CRISIS MIOCLÓNICAS. Contracción brusca de duración muy breve, habitualmente en las extremidades superiores. Son habituales en la epilepsia mioclónica juvenil.
CRISIS TÓNICO-CLÓNICA. ("Grand mal") Son las crisis más conocida de todas. Suele ser breves ( 2 minutos).
Comienza de forma brusca e inesperada; algunos pacientes sienten algunos síntomas. Otros pacientes no sienten nada. Hay dos fases:
  • Fase tónica; comienza con la pérdida brusca del conocimiento, continuada con rigidez en las extremidades, en esta fase no hay respiración.
  • Fase clónica; Se producen sacudidas que afectan a las 4 extremidades o solo puede afectar a un lado del cuerpo. Sale espuma por la boca, en algunos casos se pueden morder la lengua. Al despertar hay confusión, cansancio, desorientación y dolor de cabeza.
     

     
Crisis de ausencia    
     
     Se produce una detención brusca de la actividad motora e interrupción de la conciencia, a veces con movimientos automáticos simultáneos como relamerse los labios o arreglarse la ropa, acompañándose de una mirada fija e inexpresiva, parpadeos y reclinación ligera de la cabeza hacia atrás.

   Terminan bruscamente reanudándose la actividad previa. Su duración es de 5-20 segundos, recobrándose con extraordinaria rapidez la conciencia. Son fenómenos de desconexión de breve duración, repentinos y sin pérdida del control postural.

     
     

     
Crisis atónicas    
     
Se produce una pérdida brusca del tono muscular y de la conciencia.
     

     
Estatus epiléptico o estado epiléptico

Presencia de crisis epilépticas continua o aisladas de repetición con alteración de la conciencia. De forma tradicional se define por la perdida de conciencia por más de 30 minutos. Generalmente la duración de las crisis es mayor de 5 minutos. Es una urgencia medica. Puede provocar una disfunción cardiorrespiratoria, hipertermia y alteraciones metabólicas y después de horas puede provocar un daño neuronal irreversible.