Cuando la convulsión empieza no es posible detenerla. Sobre todo, hay que mantener la calma y:
  • Proteger a la persona para que no se golpee y se haga daño
  • Situar al paciente de lado
  • Evitar que el paciente se golpee con muebles, etc...
  • No sujetar al paciente para evitar hacerle daño y que salgan hematomas.
  • Esperar siempre que se la haya pasado la crisis a la persona.
  • Protegerle la cabeza colocándole algún objeto blando (abrigo,...) debajo
     
     

     
Después de la crisis
  • Los síntomas después de la crisis varían de un paciente a otro. Muchos pacientes recuperan la conciencia inmediatamente después de una convulsión de breve duración aunque pueden mostrarse confusos durante algunos momentos. Otros, permanecen letárgicos durante algún tiempo y luego, al recuperar la conciencia, estar confundidos y manifestar un comportamiento incorrecto, realizando actos irregulares de tipo psicomotor.
  • Algunos pacientes se muestran violentos después de la convulsión. Ha de saberse que el paciente no es consciente de sus actos y por lo tanto, las órdenes que les demos carecerán de valor.
  • Si el paciente tiene pérdida de conciencia se debe colocar acostado de lado.
  • Si la pérdida de conciencia o la letargia se prolonga mucho más que en otras ocasiones anteriores, hay que consultar al médico.